El reparto individualizado del consumo de calefacción en Comunidades de Propietarios

La Directiva Europea 2012/27/UE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de Octubre de 2012, relativa a la Eficiencia Energética, obliga, a partir del 1 de enero de 2017, a todas las Comunidades de Vecinos de la Unión Europea que tengan caldera central a que cada uno de los pisos o locales que la integren dispongan de recibos individualizados.

De esta manera, cada piso o local, como usuarios de electricidad, gas natural, calefacción urbana, refrigeración urbana o agua caliente, deberán disponer de un contador individual que registre el consumo real, con su correspondiente recibo individualizado, para pagar a la Comunidad de Propietarios en función del consumo realizado.

Esta Directiva Europea deberá estar transpuesta a la legislación española antes del 5 de junio de 2014, en un Real Decreto del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y, del Ministerio de Fomento.

Estamos hablando de Comunidades de Propietarios que tienen un sistema de distribución de calefacción antiguo, que se denomina “de verticales”, que funciona de la siguiente manera: de la sala de caldera sube por los tubos el agua caliente que abastece a los radiadores directamente, existiendo tantos verticales como habitaciones tengan las viviendas.

Como la distribución se realiza directamente desde la sala de calderas, todas las viviendas tendrán la misma temperatura en sus casas y a las mismas horas. Asimismo, el pago de la calefacción se paga entre todos los vecinos, basándose en datos objetivos como la superficie de la vivienda o, el número de radiadores. Pero, nunca, se paga por el consumo individual ya que siempre es el mismo para todos los propietarios.

Esto suele ser origen de discusión entre los propietarios en las comunidades, que tenemos que solucionar los administradores de fincas, podemos poner unos ejemplos:

- no todos los vecinos están de acuerdo con la temperatura, para unos tendría que ser mayor, para otros menor y, éstos últimos se preguntan por qué tiene que pagar lo mismo que los que quieren tenerla más alta.

- otros, que no están muchas horas en sus casas, no quieren pagar lo mismo que aquellos que están más horas en sus viviendas.

- en los edificios en los que algunas viviendas son oficinas o despachos profesionales, éstos se quejan del horario de la calefacción, etc.

Para evitar estos problemas la Directiva Europea (y, su correspondiente transposición a la legislación española) obliga a instalar en cada piso y, en cada uno de sus radiadores, los correspondientes repartidores de costes de calefacción (o, calorímetros), para contabilizar el consumo individual de cada vivienda, y las válvulas termostáticas, para regular el consumo y la temperatura.

Por tanto, el proceso de individualización consta de dos aparatos que se instalan, independientemente de la antigüedad de la instalación y de los radiadores, son los siguientes:

a)    Válvula Termostática: este dispositivo, que es “como una especie de rueda”, se coloca en cada radiador y girándola, se regula el cauce de agua en el radiador, controlando el consumo y la temperatura de esa habitación.

b)    Repartidores de Costes: es el dispositivo que individualiza, cada cierto tiempo, el consumo real de cada radiador. Para su instalación no hay que realizar ningún tipo de obra y, sí el radiador está cubierto se instala un dispositivo externo. Este repartidor tiene que estar fabricado según la normativa europea UNE-EN 84, son de pequeño tamaño, tienen una autonomía para varios años. Y, lo más importante, tiene un sello o precinto para evitar las manipulaciones externas.

Cabe decir, que el instalador de estos dispositivos debe ser una empresa autorizada.

La lectura del repartidor de costes se realiza mediante radio, es decir, desde fuera de la vivienda la persona encargada leerá el contador del repartidor instalado en cada radiador, individualizando el consumo total de dicha vivienda. No hará falta entrar en la vivienda para ver el contador o facilitarlo, por lo que cada mes se pagará lo consumido y no el mínimo si no se puede realizar la lectura, como sucede con otro tipo de contadores.

Resumiendo, una vez instalados dichos dispositivos cada vecino podrá regular la temperatura de cada una de las estancias de su casa, podrá cerrar los radiadores que quiera o, todos (por ejemplo: cuando se vaya de vacaciones). Y, lo más importante, cada vecino pagará, única y exclusivamente, lo que haya consumido en dicho periodo, pudiendo controlar su consumo.

Otro de los objetivos que se propone esta Directiva es acabar con el derroche de energía (como demuestra la experiencia europea, donde estos dispositivos llevan décadas utilizándose) pues, según estudios realizados, se prevé que cada vecino consuma entre un 25% a 30% menos y, por tanto, pague menos; y, a la vez, la contaminación será menor.

 El coste de esos dispositivos deberá ser pagado por las Comunidades de Propietarios. Su precio es asequible y, con el ahorro que se obtiene, su amortización está en unos tres años. Asimismo el IDEA (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) ofrece préstamos sin interés para realizar estos cambios. También, la Comunidad de Madrid ha llegado a acuerdos con empresas instaladoras para bonificar el precio de estos dispositivos.

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